GRUPO SALETA: Descubra Quiénes Somos, lo que Hacemos y Cómo

Nos especializamos en la tramitación y concesión de préstamos personales, préstamos con garantía hipotecaria y factoring, un área de los servicios que exige competencia financiera y profesionalidad. Por eso, como Entidad Financiera, en GRUPO SALETA hemos desarrollado una cultura única y ejemplar basada en la confianza financiera, el respeto, la comprensión y el sentido de la responsabilidad compartida:

ORIENTADOS HACIA NUESTROS CLIENTES

Proporcionar diariamente un servicio al Cliente requiere rigor, perseverancia y saber escuchar. Nuestra cultura empresarial, social y financiera sitúa a las personas en el centro de nuestras preocupaciones. Desde GRUPO SALETA acompañamos los deseos de nuestros Clientes de progresar, mejorar y conseguir hacer realidad sus proyectos personales, ofreciéndoles y gestionando, productos y servicios financieros, de forma transparente, simple y rápidamente, porque somos una Entidad Financiera totalmente volcada en nuestros clientes.

EL CAMINO PARA ALCANZAR LA EXCELENCIA

Este concepto define nuestra responsabilidad financiera. Ofrecer un compromiso incondicional y una relación financiera personalizada es proporcionar una comunicación que nos obliga a redoblar nuestros esfuerzos para establecer una relación de confianza mutua y duradera. Y este compromiso explica en gran medida el éxito de nuestra Entidad Financiera: El 96% de los clientes se declaran satisfechos con el servicio recibido por parte de GRUPO SALETA

LA SIMPLICIDAD ES LA CLAVE

Creemos que nuestra obligación financiera es hacer que los créditos no sean algo complejo, sino accesibles. Por ello, aplicamos un criterio de simplicidad en las relaciones con nuestros Clientes y también en nuestros productos, servicios y procesos internos. Ser simples supone facilitar a todos nuestros Clientes una correcta comprensión de nuestros productos y servicios.

ESPÍRITU DE EQUIPO

En GRUPO SALETA, las relaciones entre los empleados se basan en la simplicidad y la transparencia. Ser uno mismo, aceptar las diferencias y el trabajo en equipo son las bases fundamentales de un espíritu muy particular, que permite a cada uno encontrar su lugar y prosperar profesionalmente, con independencia de su edad, carrera u orígenes socioculturales.